lunes, julio 24, 2017

La lección suprema.

Hace unos días, hablando con una amiga muy cercana, sobre lo que cada uno le ha aportado al otro, salió esta frase (del suscrito hacia ella):

"Mi lección más grande la recibí de ti. Y es: nunca, bajo ninguna circunstancia, le pidas a alguien cosas que no esté en capacidad de dar".

La reacción de ella no viene al caso, puesto que luego de haberle mencionado eso, me puse a pensar en el enorme peso de esa frase. En lo que significa. En las consecuencias que trae.

Por ejemplo: a una persona excesivamente ocupada nunca hay que pedirle una cita para un café. Siempre habrá algo más importante, siemrpe tendrá algún problema, alguna reunión, alguna junta. Seguramente luego se preguntará por qué permanece tan sola. Ahí se dará la respuesta.

A una persona violenta nunca hay que pedirle calma. Siempre se dejará dominar por sus instintos más básicos. Seguramente luego se preguntará por qué se encuentra en un hospital, o si existe el más allá, por qué murió. Ahí se dará la respuesta.

A una persona tacaña nunca hay que pedirle cosas materiales, mucho menos dinero.
Siempre andará pensando que lo necesita para cualquier cosa (su casa, su vehículo, algo que sea prioritario); claro, no hay que confundir ser planificador con ser tacaño. Son dos cosas diferentes. Seguramente luego se preguntará, después de ver sus cuentas y sus cosas, por qué se siente tan vacía. Ahí se dará la respuesta.

Por razones que no vale la pena exponer aquí, desde hace un buen tiempo me siento muy cansado de dar, y dar, y dar sin que haya al menos una reversión de ello. Tal vez no debería esperar nada. Pero el que nada espera, ¿desespera?

A veces me da algo de miedo reconocer qué es lo que me tiene cansado y saber que el reconocerlo me tirará por un despeñadero del que no creo salir. Y lo que es peor: en el que ya estoy cayendo.



"For the last time conscience calls 
for a good friend I was never there at all 
when will we fall 
when will we fall down?"

¿Para quién podría ser ese llamado de conciencia cuando todo se desvanezca?

viernes, julio 14, 2017

A solas.

“En mi casa tengo tres sillas; una para la soledad, otra para la amistad, y una tercera para la sociedad” 
― Henry David Thoreau


"La soledad 
a veces tiene ganas de acompañar 
el rostro que recuerda mal 
aquel amor que nunca fue para 
soñar."

En el último año, debido a muchas cosas que han venido sucediendo tanto en mi vida personal como profesional, he tenido que afrontar muchos momentos en soledad. Y cuando me refiero a "muchos", es porque en más de una ocasión, queriendo hablar con alguien, no me han atendido una llamada. O contestado un mensaje a través de algún servicio de IM, como Whatsapp. O van muy ocupados para un café. Y así.

En este momento estoy solo en la oficina, trabajando, mientras tratamos de poner al día un proyecto. Y estoy viendo esa calle solitaria, recordando que en la Universidad muchas veces fue así; muchas noches me atraparon en Centro Nariño, saliendo de Corferias o de algún alojamiento de estudiantes. O pedaleando por las ciclorrutas de la Calle 13. O viajando en un desolado bus de servicio urbano. O inclusive... en la terraza de la casa de mis padres mientras pasaba una noche de estudio. Muchas veces tuve que afrontar situaciones difíciles a solas. Y fue esa misma desazón, ese hastío de estar solo, de sentirme y hallarme sin nadie a mi lado, la que me impulsó a poner fin a todo, sin éxito.

A veces recuerdo esa sensación. A veces quisiera poder contar con un abrazo en el momento oportuno; una palabra de ánimo, un hombro en el cual llorar. Pero esas situaciones de desazón aparecen cuando todo el mundo está ocupado en sus propios asuntos. Y seguramente habrá alguien a quien también le habrá ocurrido conmigo eso mismo. Que justo cuando me necesitó, no pude estar.


"Favor, no se molesten, 
que pronto me estoy yendo; 
no vine a perturbarles 
y menos a ofenderlos. 
Vi luz en las ventanas 
y oí voces cantando 
y, sin querer, ya estaba tocando. 
Yo también me alegraba 
entre amigos y cuerdas, 
con licores y damas, 
mas ¿de eso quien se acuerda?"

Y termino como el protagonista de la canción, solo, recordando los pocos momentos en los que no tuve que pasar un mal rato a solas.

miércoles, julio 12, 2017

Pesimismo húngaro.

Hace un par de días tuve la inmensa fortuna de recibir de vuelta a mi mejor amigo, quien se fue a estudiar a Europa. Más concretamente, a Hungría.

Y me contaba que los colombianos y los húngaros tenemos muy poco en común. Pero una de las cosas que más me sorprendió como punto de disyunción es el optimismo frente a la vida. Los húngaros no lo tienen.

Basta leer la letra de su himno para darse cuenta de cuán pesimista es este pueblo frente a cualquier adversidad.

"Compadécete, Señor, del húngaro.
Al que catástrofes arrojaban,
Bríndale tu brazo protector
Para el mar de sus torturas.
A quien la mala suerte carcome
Tráele un año alegre
Ha sufrido este pueblo bastante
¡El pasado y el porvenir!"

(última estrofa del himno "Isten, áldd meg a magyart" [Dios, bendice a los húngaros], traducida al español)



Tal vez el exacerbado optimismo colombiano contraste con mi ya legendario pesimismo. Y es que cuando la vida te ha pegado tantas veces, cualquier cosa medianamente positiva que pudiera ocurrir, será recibida siempre con amplio escepticismo.

El cuento con los húngaros es que, como históricamente han sido golpeados tantas veces, cada vez que reciben algún golpe lo único que esperan es que sea lo menos doloroso posible.

Empecemos:

Los húngaros, a pesar de contar con una familia real que se destacó por aportar muchos santos a la Iglesia Catolica (el rey San Esteban es el primero) no tuvo la fortuna de mantener su linealidad, aunque la casa de Anjou integró el escudo de la casa de Árpad y la cruz de San Esteban a su escudo de armas, presumiendo su "sangre de reyes santos" en el linaje.

Fueron invadidos por los turcos otomanos, por los austriacos, por los soviéticos.

Han perdido porciones históricas de su territorio (Transilvania es una de ellas)

No han tenido logros significativos en deporte o política y sus contribuciones a la ciencia han sido a través de húngaros que vivieron fuera de su patria.

Cuando pudieron integrar la "zona Euro", se quedaron por fuera.

Las insurrecciones que han protagonizado en aras de su independencia del ocupante de turno han sido literales baños de sangre.

En resumen, el pueblo húngaro ha sido históricamente golpeado por la adversidad...

...que su himno más parece una súplica de piedad a un Dios que pareciese hacer oídos sordos.

Como muchas veces me he sentido yo. Suplicando sin obtener respuesta.

martes, julio 11, 2017

Enamorado del amor.

Luego de una charla de muchas horas con un viejo amigo, en la cual le conté algunas de las experiencias pasadas con la mujer que mira al mar y con otras personas que han hecho parte de mi vida sentimental, la conclusión de él es que mi postura hacia las relaciones románticas es más la de alguien que está enamorado del sentimiento, no tanto de la persona.

Y esa misma apreciación también la hizo una amiga, que me ha lidiado cosas buenas y malas.

Así, que me puse a pensar "¿qué significa estar enamorado del amor?", y terminé encontrando en Internet cosas como estas:

"Los enamorados del amor son melosos, empalagosos, cursis, extremadamente románticos. El amor es su eje para vivir. También si eres de los que dedican canciones cursis todo el tiempo, clásicos que hablan sobre la historia de dos enamorados y dejan mensajes de voz o palabras melosas al objeto de su amor." (1)

"• Al estar enamorado del amor, le inventamos a nuestra pareja virtudes, cualidades y aspectos de personalidad que no poseen, creando nuestra propia fantasía de que esa persona es la ideal para nosotros.
• Sucumbimos fatalmente a vivir en la fantasía, poniendo mucho más a la relación que el otro, esforzándonos para que esa persona se convierta en ese modelo ideal que fabricamos derivado de nuestras necesidades afectivas inconscientes.
• Ponemos todas nuestras esperanzas para que esa persona sea lo que imaginamos, lo que deseamos y la que nos hará felices.
• Así depositamos en ésta una gran carga de la responsabilidad de nuestra propia felicidad, que le será simplemente imposible cumplir, porque en realidad somos nosotros mismos los que nos hacemos felices o infelices. Para crecer, es primordial tomar responsabilidad consciente de ello." (2)

(Esa última me recordó a alguen a quien conocí que sufre síndrome de trastorno limítrofe, que es muy terrible también)

"Estar con alguien por el hecho de estar en pareja, de poner en otro ese sentimiento, trae sus consecuencias: el autoengaño, la relación falsa con el otro involucrado y la real posibilidad de herir sus sentimientos.

Puede suceder también que se construya una imagen de la otra persona cuando se la conoce y que con el tiempo se desmorone, pero en lugar de darle fin a la relación se continúe por el hecho de estar con alguien… tal vez no sólo por estar “enamorado del amor” sino por temor a la soledad.

Las personas que se enamoran de la idea, de la sensación de estar enamorados suelen ser dependientes del otro, tienen la necesidad constante de estar juntos, de vivir en función de él o ella, esperando su llamado o la hora en que se vean nuevamente. Esto se traduce en un asfixio para el involucrado que en la mayoría de los casos huye despavorido." (3)

Sí me identifiqué con muchas de esas afirmaciones, pero no como algo que sea, sino como algo que fui. Tal vez por eso se hizo la afirmación. Aunque algo que no puedo negar es que sigo siendo muy cursi, de recordar fechas, de dedicar canciones, de tener detalles. Igual, todos los días son una nueva oportunidad para el amor. Y es algo positivo en medio de todo, teniendo en cuenta lo sombrío y fatalista que puedo llegar a ser.

P.D.: Esas afirmaciones de comportamiento me hicieron recordar una canción de Pedro Guerra, que me parece muy pertinente para cerrar este post.


"Peter Pan con un niño dentro 
tan tan débil tan tan pequeño 
no encuentra su medida 
y se le va la vida 
buscando a la mujer 
que nunca habrá de encontrar"

martes, junio 20, 2017

El tótem.

De acuerdo a varias teorías de psicología que he podido escuchar tanto de estudiantes como de profesionales de esa rama del conocimiento, el ser humano no acaba del todo con sus sentimientos, sean buenos o malos, así que crea elementos para poder canalizarlos. En algunos casos, esos elementos guardan similitudes con el ente que los causa. Lo cual sustenta algo que, los que hemos sido criados en un ambiente católico, sabemos desde pequeños: la veneración a las imágenes de santos y deidades que representan la necesidad de saberse perdonado por las faltas cometidas. Y así, cada persona tiene su tótem: la foto de la madre fallecida, la mujer lejana, el amor imposible...

En mi caso tengo un tótem desde hace más de 20 años, el cual recibió todas las manifestaciones de cariño que se quedaron a mitad de camino, y que tenían como destinataria a una chica que hizo muy tormentosa esa idea del "primer amor". Mi tótem se llama Sailor Mercury.



Eternamente bella, con carita de niña, cabello corto, una inteligencia brutal y un candor que simplemente enamora. Eso es Amy.

Solo las personas que mejor me conocen saben de lo importante que fue este tótem para mí, en cómo me ayudó a no perder la cabeza y terminar absolutamente sumergido en la bebida. Cuando apareció este tótem yo apenas tenía 16 años; en la serie, ella tenía 14. Y la serie evolucionó y ellas (las Sailor Scouts) también envejecieron, pero no tanto: llegaron máximo a los 18 años.

Hace poco, viendo un cuadro de Sailor Mercury que tengo en la sala, pensaba en que este tótem ya había cumplido su ciclo. Sin embargo, mi agradecimiento por haber existido como elemento de escape para tantos sentimientos reprimidos aún permanece.

Pero como si la vida fuera adivina, una situación ya varias veces narrada aquí, terminó derivando en un nuevo tótem, uno que encarna todo aquello que se esperaba recibir y nunca llegó. Ese tótem es Garnet.


Antes de empezar a describir a Garnet, debo mencionar cómo la conocí.

Steven Universe (serie de la que Garnet hace parte como personaje) se emitió por primera vez en Estados Unidos el 4 de noviembre de 2013. Si hubiera sido 4 días después...

Pero la primera vez que se emitió en Latinoamérica fue en abril de 2014. Durante ese primer año de emisión no supe mayor cosa de la serie, hasta que en 2015, en medio de las vacaciones de mi hijo y mías, vi por casualidad un capítulo que pasaron en Cartoon Network a las 8:30 a.m. El personaje de Garnet me llamó inmediatamente la atención. Principalmente porque su figura y su oscuro tono de piel me recordaba (al igual que ocurrió con el corte de cabello y el físico de Sailor Mercury) a un amor doloroso y muy hiriente, que había tenido un inicio más bien afortunado.

Pero al conocer a Garnet, me fui "enamorando" de ciertos detalles de su personalidad, que resumían mucho de lo que yo había esperado en su momento y que no llegó. Y que, obviamente, nunca va a llegar.

FUSIÓN.

Garnet es el resultado de la unión de dos gemas: Rubí (que es el lado histérico, brusco y peleón) y Zafiro (que es el lado tranquilo, reservado y metódico). Aunque se tardan 2 temporadas para narrar cómo es que Rubí y Zafiro se convierten en Garnet (ep. "La Respuesta", 2da temporada), en el episodio "Cartas de amor" Garnet le rompe el corazón (bueno, al menos eso cree la víctima) a Jamie (el cartero de Ciudad Playa, donde se desenvuelve la historia) cuando lo rechaza. Porque Garnet es, en sí misma, una relación.Una relación de amor en la que ninguno de los dos seres que la conforma quiere estar ausente... o sobrando. Así, que una vez descartada la opción del "amor erótico", queda esa otra clase de amor que siente Garnet por Steven. Y que es un amor supremamente dulce.

ÁGAPE.

Garnet cuida a Steven casi que salvándolo de los peligros en los que él mismo se mete ("Visión futura" muestra que Garnet siente por Steven una ternura enorme), lo cuida e incluso se pone muy feliz cuando Steven logra lo imposible: la fusión con un humano y el advenimiento de Stevonnie ("Solos y juntos"). Incluso, le encanta jugar con él (cuando Steven le narra lo que supuestamente ha estado haciendo Garnet en una fusión, él juega a taparle los ojos, a lo que ella contesta: "Manos pequeñas, mi única debilidad", capítulo "El Universo de Garnet") y le agrada escucharlo.

En medio de tantas situaciones que estrellan el corazón, el amor de Garnet por Steven es un amor ágape, en el que ella aprovecha su enorme fortaleza y la capacidad de ver el futuro para proteger a este travieso preadolescente de los líos en los que él se mete sin darse cuenta.


"Eso es mentira. Tu verdadero nombre es... terrón de azúcar"

TERNURA

Antes de mencionar el agradecimiento de Garnet hacia Rose Quartz por permitir que Rubí y Zafiro se quedaran "con la revolución" y pudieran ser una sola (la fusión despreciada por Blue Diamond), a Garnet le encanta jugar con Steven, siempre y cuando esos juegos no sean peligrosos para Ciudad Playa o para la integridad de las Crystal Gems. Eso queda demostrado en "El unvierso de Garnet", cuando en medio de su lúdica, Garnet le pide a Steven que le diga qué cree que estaba haciendo.

"Manos pequeñas, mi única debilidad"

AMOR A LA RELACIÓN

Existe un capítulo llamado "Educación consciente" en el que Garnet acompaña a Steven y a Connie en un entrenamiento de fusión. La enorme experiencia de Garnet como fusión hace que pueda aconsejar a Stevonnie (la fusión de Steven y Connie, ver cap. "Solos y juntos"), recordándoles que lo más importante en su relación es el balance. Que al ser los dos, uno solo, deben estar concentrados en su objetivo común (en este caso la batalla), ya que la desconcentración de uno de los dos haría que la fusión falle cuando más necesita estar unida.

En resumen, Garnet es un amor único y especial. Un amor protector, cariñoso, tierno y serio cuando corresponde serlo, y cuya milenaria sabiduría orienta a Steven cuando más atormentado está.

Y claro, los besitos en la frente...



En alguna ocasión hablamos con la mujer que mira al mar sobre Garnet. Su respuesta fue escueta.
"Hay solo una cosa que no me cuadra de Garnet: es muy similar a una morena de culo enorme".

Tal vez sea así. Pero este tótem representa mucho más que una escultural figura: es otra clase de amor que jamás llegará.

jueves, junio 15, 2017

Cara y sello

Y cuando no hay más qué decir, que sean las palabras de otros los que mejor lo expresen.

Cara

Sello


jueves, junio 01, 2017

Of course


"Of course this land is dangerous!
All of the animals
Are capably murderous."

Por supuesto que me encantaría un trabajo estable en el que no tenga que preocuparme porque el contrato finalizará. Ya sea el mío o el de la empresa para la que trabaje.

Por supuesto que me ha tocado brincar de lado a lado en el último año por andar salvaguardando cosas como la estabilidad emocional de la familia y además, tener que garantizar que no falte nada en la casa.

Por supuesto que soy brillante pero que nadie es perfecto y el problema del manejo del tiempo llevo tanto afrontándolo que hasta medicinas he tomado, sin resolverlo totalmente.

Por supuesto que quise ser un líder de proceso. Pero ni siquiera tuvieron la delicadeza de honrar su palabra y avisar que el proceso de selección había llegado a su fin. Igual, ¿a quién le importa que haya alguien sin que suelte su teléfono, esperando una llamada que no va a llegar?

Sea lo que fuere, esto me devuelve a mi principal karma: nunca ilusionarse con nada, nunca esperar nada, no poner energía positiva en que "ese trabajo / contrato / negocio es mío". Nunca ocurre.

Es mejor estar sorprendido que decepcionado. Tal como lo estoy ahora.

miércoles, mayo 31, 2017

Cuando no te odiaba.

(N. de la R.: La persona que inspiró esto nunca leerá este post. Yo ni siquiera llego a ser un número en su vida; seguramente jamás existí para ella, pero me dio una lección tremenda: querer no es poder)

Hace poco, hablando con un amigo sobre mi lamentable historia de "amor", que terminó con un hiriente "Nunca fuimos pareja. Lo nuestro solo existió en tu imaginación" y una cantidad de dudas sembradas por incoherencias en la historia con la que ella pretendía que volviera a su vida, él me preguntaba si yo, después de eso, todavía la seguía amando.

Amando como tal, no. Pero a veces había momentos en los que una llamita que se resistía a ser apagada salía a relucir en medio de todo el odio. En esos momentos era cuando evocaba esos buenos momentos (que, aunque breves, fueron muy significativos) y a través de muchas canciones los recordaba.

Antes de que durmiera en un mundo fantasioso e irreal, de amores perfectos y promesas de cuento de hadas había una canción que era el prólogo de ese deseo que solo estaba en mi mente. El deseo de que esa persona me extrañara.



"Y a quién le importa 
si eres pesado 
aunque no se te nota, 
débil, oscuro, 
borde, cobarde, 
torpe, que pierdes 
el ritmo en el baile. 
Quiere que vayas 
con ella a los cines, 
comprar un paquete 
de nada 
y que apaguen la luz 
y morir abrazada. 

Y en su soledad 
es como tú, 
inventa historias 
como tú, 
y es ya tu novia 
y está encantada, 
tu primavera, 
tu enamorada. 

Quiere que vayas 
con ella hasta el río 
y buscar a la bruja del bosque 
que sabe cosas 
de amor y esos líos."

Hay una canción que me hacía recordarla en medio de lo que fue un frenesí de fantasía (nada de lo que yo sentía tenía un asidero real, todo lo imaginé, nada fue verdadero) y que a ese sueño le daba un toque mágico, casi místico. Era una canción de The Cure, que apareció en una película como mucho más que una canción de banda sonora.



"Show me, show me, show me how you do that trick
The one that makes me scream" she said
"The one that makes me laugh" she said
And threw her arms around my neck
Show me how you do it
And I promise you I promise that
I'll run away with you
I'll run away with you"

Escaparé contigo. Un sueño que nunca cristalizó.

Irónicamente, una película llamada "Just like heaven" (protagonizada por Reese Whiterspoon y Mark Ruffalo) fue traducida en Latinoamérica con el nombre "Como si fuera cierto". Macabra pero real y cruda coincidencia.

Así mismo, los besos soñados y la intimidad imaginada (nunca ocurrió, todo fue un resultado de una febril fantasía) eran acompañados de una canción que me alegraba, que me parecía perfecta para cada uno de esos momentos. A pesar de lo cursi y lo vieja de la canción, era la más adecuada para lo que yo soñaba que sentía.


"Imagine me and you, I do
I think about you day and night
it's only right
to think about the girl you love
and hold her tight
so happy together
If i should call you up
invest a dime
and you say you belong to me
and ease my mind
imagine how the world could be
so very fine
so happy together

i can't see me loving nobody but you
for all my life
when you're with me
baby the skies will be blue
for all my life"

"Imagino a mi y a ti, lo hago
Pienso en ti día y noche, es solo correcto
Pensar en la chica que amas y la sostienes fuerte
Tan felices juntos"

Y eso hice. Alimentar una fantasía improbable, un sueño que nunca cristalizaría, como una mosca tratando de atravesar un vidrio, donde sobra fe pero falta realidad, mientras que mi verdadera realidad era de silencio, de discusiones y peleas, de no aguantar a quien era en ese momento mi insoportable compañera y que, luego de un par de duras pruebas (que duraron un par de duros años), se convirtió en mi esposa.

Después de haber creído que realmente todas esas escenas fabricadas en mi mente se harían realidad, empezaba a despertar de una forma brusca. Y para expresar el cómo la echaba de menos, en una ocasión le envié una canción que escuchaba cuando imaginaba que estaba junto a mí.


"Retuve estrellas en el sur para animar tus ojos,
Guarde los cielos del glaciar para azular tus ojos
Que sepas que no es fácil respirar, el aire en que no estás

Volví al lugar donde el amor, podía entretenerse. 
y solo queda la canción, que dice que no vuelves
Que sepas que no es fácil respirar, el aire en que no estas

Prendí una vela y esperé
Calme mis ganas y esperé
Y ya, cansado de esperar y de esperar, volví a esperar
Que sepas que no es fácil respirar. 
El aire en que no estás

Ya tuve un juego de color, donde mezclar los sueños
Ya descubrí en mi corazón, los peces del infierno
Que sepas que no es fácil respirar, 
El aire en que no estás"

Como vida acuática nadando y mordiendo, los peces a los que la canción alude no eran más que esa serie de sueños, de fantasías alimentadas por la fútil ilusión de que algún día fueran realidad. Y en un intento desesperado por hablar con ella frente a frente, por decirle cuánto deseaba que, con tal de hacer que todos esos sueños que alimentaba se convirtieran en realidad, estaba dispuesto a todo. Y fue una insistencia que encontró como respuesta un "no", durante 41 ocasiones. Contadas desde agosto hasta noviembre.



"I'm only this far
And only tomorrow leads the way
I'm coming waltzing back and moving into your head

Please, I wouldn't pass this by
Oh I wouldn't take any more than
What sort of man goes by
I will bring water
Why wont you ever be glad
It melts into wonder
I came in praying for you
why wont you run
in the rain and play
let the tears splash all over you"

Tristemente, esta canción fue el epílogo de una onírica historia, en donde mi principal error fue soñar despierto, creando situaciones en las que solo yo creía posible hacerlas realidad.

Y fue un 8 de noviembre que, de golpe, una sola frase me rompió el corazón y me devolvió a una realidad cruel de la que mi mente no hacía sino buscar la forma de escapar. Y esa frase fue:

"Nunca fuimos pareja. Lo nuestro solo existió en tu imaginación"

Después de ese sacudón, solo me quedó el dolor por haber sido tan estúpido de creer en una realidad imaginada que me sacaría de los problemas que afrontaba de puertas para adentro. Y que, luego de ese 8 de noviembre, tuve que trabajar para resolver.



"Vivo en un mundo de mentiras
Fabricando fantasías
Para no llorar
Ni morir por tu recuerdo
Vivo mal gastando horas
Evitando estar a solas
Para no pensar
Pero tu imagen donde quiera esta presente
No he podido superar perderte"

Lo más duro de despertar de un sueño es darle la cara a la realidad y a mí se me notaba demasiado que andaba mal. Así que tuve que afrontar dos cosas después de ello: la confesión ante la mujer que mira al mar y recuperar la relación que se había dañado desde hacía tiempo atrás. Ambas, tan dolorosas como fue posible soportar. Pero hubo una espina que estuvo jodiendo por mucho tiempo: el dolor de saberse engañado por sí mismo, al confundir las cosas y, como dice esta canción que a continuación sonará, "fingiendo amor donde no hay y fingiendo una sinceridad".


"Cuando descanses te hablare
De un algo extraño
Y vida mía te diré mi desengaño.
Pero recuerdo que dijiste que me querías
Que nunca me olvidarías
Y ahora vivo convencido
Que eso eran mentiras tuya, mentiras tuyas son."

La negación de lo que me había pasado me llevó a refugiarme en esa canción, creyendo que había sido ilusionado y engañado por una mujer inescrupulosa y que esa frase final había sido una patada infame para sacarme de su vida. Pero en medio de todas las noches de cigarrillos y alcohol, a medida que pasaba el tiempo entendía que el único que había creído que todo ese cuento de hadas fue real, había sido yo. Y que esa "patada infame" no era más que una forma brusca para dejar de ser alguien incómodo, que no tenía cabida en la vida de una persona que a pesar de llevar una relación de convivencia, había encontrado su "alma gemela" (como me lo dijo de forma altiva la única vez que no me negó una cita) y que iba a hacer por esa persona lo que yo estaba dispuesto a hacer por ella: dejarlo todo atrás.

¿Por qué, entonces, cuento todo esto ahora?

El día en que empecé a escribir estas líneas lo hice por una pregunta de una de las personas que más quiero. Y esa pregunta era "¿cuáles fueron las verdaderas causas de buscar trabajo en Medellín y la oportunidad de radicarse allá?"

Ahí recordé que estaba huyendo de mis propias fantasías. Y de que quería darme la oportunidad de empezar de nuevo en un lugar donde nada me recordara cuán estúpido había sido de poner en riesgo todo lo que había construido, pero sobre todo, la enorme intención de estar tan lejos como fuera posible de las calles en donde, y en más de una ocasión, soñaba con entrelazar su mano con la mía. Solo había sido un sueño...



"Now here you go again
You say you want your freedom
Well who am I to keep you down
It's only right that you should
Play the way you feel it
But listen carefully to the sound
Of your loneliness
Like a heartbeat... Drives you mad
In the stillness of remembering what you had
And what you lost...
And what you had...
And what you lost
Thunder only happens when it's raining
Players only love you when they're playing
Say... Women... they will come and they will go
When the rain washes you clean... you'll know"

Hubo muchas noches en que escuchaba varias de las canciones citadas, tratando de pensar que todo había sido un sueño. Pero hubo momentos en los que los sueños se convirtieron en recuerdos, situaciones que me atormentaban y que no me dejaban tranquilo. Y en esos momentos maldecía tener memoria eidética y recordar como en una fotografía cada uno de esos instantes que yo trataba, infructuosamente, de convertir en imágenes creadas por mi mente. Y era otra etapa de negación, en la que yo buscaba darle sentido a la última frase recibida de parte de ella e integrar ese insulto como una realidad: que yo lo había imaginado todo.

Para responder la pregunta hecha líneas arriba, hace unos días y en una situación que ni siquiera vale la pena describir, tuve que responder una pregunta incómoda. "¿De qué es lo que más se avergüenza?"

Y toda esta situación fue descrita, incluyendo las conclusiones y cómo el resultado de algo terrible, con mucho esfuerzo, se convirtió en una situación que, al igual que el coque y el fuego hacen con el hierro, volvió una relación dubitativa en algo mucho más fuerte.

Cuando analicé las consecuencias de haber narrado esa historia y al contarle a la mujer que mira al mar, me dijo que esa situación en particular no tenía por qué haberla contado. Y ella me conminó a dejarla atrás, a decir "ya pasó, punto final. Ahí muere".

Nunca había tenido la oportunidad de desahogarme en forma abierta. Así que en este blog que (casi) nadie lee, decidí cerrar este capítulo para poder descansar mi conciencia. Admitir que cometí un error, que me costó un trabajo enorme repararlo y que, al igual que con el kintsugi, las cicatrices no se borraron. Solo se resaltaron con el oro que representa pedir perdón con amor.

A la otra protagonista de esta historia, ojalá esté feliz en la compañía de su "alma gemela" por la que dejó todo atrás. Cuando el riesgo que se toma es de ese tamaño, la recompensa ha de ser enorme. Seguramente no soy ni siquiera un mal recuerdo para ella; debo hacer lo mismo y dejar todo esto en el pasado. Como una cantidad de sueños que solo existieron en mi imaginación y que ahora merecen ser enterrados.

lunes, abril 17, 2017

El decálogo

En un post previo mencioné, como respuesta, que tengo un decálogo de seguridad para salir a beber.

El decálogo, el cual muchos amigos han tenido que sufrir, es una serie de reglas inquebrantables para poder disfrutar adecuadamente de una o varias cervezas. Se acerca un festival cervecero, con el que los protocolos de seguridad van a estar activados y será la mujer que mira al mar quien los va a vigilar para que la aplicabilidad se mantenga. El decálogo es el siguiente:

DECÁLOGO DE SEGURIDAD PARA EL CONSUMO DE CERVEZAS.

Teniendo en cuenta que una cerveza es una bebida alcohólica, deberán tomarse los siguientes pasos de seguridad para que la experiencia de cata o bebida sea placentera.

1-. En situaciones inesperadas, solo se puede consumir 1 cerveza, cuyo tamaño no debe superar los 500 ml. Preferiblemente como acompañamiento de comidas (maridaje)
2-. En situaciones previamente planeadas, el consumo deberá realizarse en sitios privados o donde se conozca al dueño u organizador.
3-. En caso de que la regla 2 no sea posible llevarse a cabo, se deberá asistir con personas de total confianza.
4-. Bajo ninguna circunstancia se debe beber cerveza con el estómago vacío, lo que obliga al conocimiento del maridaje adecuado. Usualmente la cerveza se marida con carnes o pizzas, lo que deberá tenerse en cuenta.
5-. Si se va a realizar una cata de diversos tipos de cervezas, las cantidades a catar de cada tipo no deberán superar los 75 ml. Esto es la cuarta parte de un vaso de 300 ml (una jarra estándar)
6-. Bajo ninguna circunstancia se debe recibir una cerveza destapada que venga de manos desconocidas. Como sello de seguridad está el llevar un destapador para abrir la cerveza; de lo contrario no debe aceptarse.
7-. Si la situación descrita en la regla 6 es ineludible y no se puede cumplir a cabalidad con los requisitos de la regla 3, lo mejor es abandonar el lugar.
8-. La cerveza es una bebida milenaria que merece respeto; se recomienda evitar cervezas que no sean premium, que no cumplan con la ley de pureza alemana o cervezas artesanales que no cumplan los procesos de fermentado y maduración. Esto, debido a que el paladar se refina y las cervezas de producción masiva no causan el mismo efecto que las premium, disparando la necesidad de consumo con las consecuentes circunstancias de embriaguez súbita.
9-. El sistema nervioso envía alertas de principios de intoxicación etílica, las cuales no se deben ignorar. Para evitar estas alertas de forma temprana, se recomienda seguir fielmente la regla 4 y establecer un plan de choque para llegar seguro a casa, para lo que se debe cumplir con las reglas 2 y/o 3.
10-. El consumo de cerveza en grandes cantidades suele irritar el tracto gástrico; se recomienda contar con antiácido para el día siguiente. De igual manera, se recomienda que las fiestas o catas no sean de cada fin de semana.
PARÁGRAFO: Es obligación del conocedor de cerveza enseñar a quien no sabe. Por lo tanto, los procesos de cata deben compartirse, para hacer crecer la verdadera cultura cervecera.

Ese es mi decálogo de seguridad para honrar a una bebida que tiene tanto de místico como de profano: la cerveza.



"The more we think we know about
The greater the unknown
We suspend our disbelief
And we are not alone"
Mystic Rhythms - Rush.

jueves, abril 13, 2017

Los peros.

Hace poco, leí en una de esas imágenes que tanto rondan por las redes sociales una frase sobre como la palabra "pero" es una palabra que jode todo.

Es algo así como esto:

El “pero” es la palabra más puta que conozco -. “te quiero, pero…”; “podría ser, pero…”; “no es grave, pero…”. ¿Se da cuenta? Una palabra de mierda que sirve para dinamitar lo que era, o lo que podría haber sido, pero no es.

El secreto de sus ojos - Eduardo Sacheri (2009)

Y bueno, me he encontrado con muchos "peros" que se vuelven barreras. Muchas de ellas infranqueables, por esa misma razón decepcionantes.

Hace un par de años tuve que aprender a decir "no", porque muchas veces decía que sí a casi todo y terminaba metido en cualquier cantidad de líos por no poder cumplir. El error dejó su lección y ya no soy tan... bueno, tan condescenciente para decir que sí a todo. Eso sí, evito usar la palabra "pero". Porque no me gusta.

Y bueno, otra de esas frases manidas de Internet dice:

“Quien quiere hacer algo encuentra un medio, quien no quiere hacer nada encuentra una excusa.”

PROVERBIO ÁRABE

Hay cosas que quiero hacer y debido a que realmente quiero hacerlas, busco los medios para que se hagan realidad. Que a veces se me presenten situaciones que son verdaderos lastres es otra cosa, pero con todo y eso, busco que se concreten. Como ver a un amigo, ir a algún lugar, aceptar una invitación, conseguir algo que desee o que necesite (ahora por otras cuestiones va más lo segundo que lo primero)... e inclusive cambiar algunos aspectos de comportamiento (debo admitir que en este año tuve que aprender a madrugar, cosa que detestaba; ahora, me levanto todos los días a las 4:30 a.m. para poder llegar a tiempo a mi trabajo). Dejé de fumar (algo que no fue fácil) y también modifiqué mis hábitos alimenticios para poder bajar de peso. No es que precisamente tenga una voluntad de hierro: es que quiero hacer esos cambios y busco no excusarme.

Pero el objetivo de este post no es ese (me faltan cosas por mejorar, como la procrastinación y los problemas de concentración, que no ha sido fácil tampoco), sino desahogarme de la enorme molestia que me causan los peros cuando se vuelven recurrentes.

Hace bastante tiempo con un viejo conocido del foro de la extinta "Silla Eléctrica" habíamos quedado de encontrarnos para departir un rato. Es de esa clase de personas que, a pesar de no contar con formación universitaria, tiene temas de charla más apasionantes que muchos profesionales titulados. Para la primera cita y por los típicos problemas de obra no le pude cumplir, así que me disculpé y le prometí que en la siguiente quincena nos veríamos. Y así fue.

Fuimos a comprar una cerveza premium y unas salchichas, hablamos de todo un poco (inclusive de un escrito que está realizando, donde abarca cosas como la música del renacimiento y ambientes de esa época) y luego de una buena comida, tuve que irme por el problema del transporte. A veces quisiera que con todos los amigos que tengo esa clase de situaciones se pudiera solventar de esa manera (hoy no puedo pero la próxima quincena sí), pero no es así.

Y para mí, cuando más empiezan a aparecer los "peros", cuando se vuelven pan de todos los días, es cuando más incomodidad me empiezan a causar. Y llega un momento en el que, simplemente, desisto y me rindo. Y cambio mis prioridades hacia esas personas, porque yo no estoy en las de ellos. Y bueno, con el tiempo uno va refinando también cuáles son las prioridades de quienes lo rodean a uno.

Y con el tiempo uno termina notando que existen cuatro clases de personas:
1-. Los que aparecen con insistencia para hacer negocios (y desaparecen cuando no hay nada que hacer); cuando reaparecen es bueno porque es un aviso de que habrá trabajo (y por consecuencia habrá dinero también)
2-. Los que aparecen con insistencia para saber cómo estás (y cuando desaparecen es por cortos periodos de tiempo); es preocupante cuando desaparecen porque seguramente algo les ha ocurrido y hay que buscarlos para saber qué pasa,
3-. Los que aparecen solo cuando necesitan un favor, sea el que fuere. Y una vez lo obtienen, desaparecen como aparecieron. Esa clase de personas me molesta bastante. Y finalmente,
4-. Los que terminan buscando imponer las condiciones de encuentro y siempre hacen que sea favorable a ellos; los que bajo cualquier pretexto se excusan para justificar su poco interés en mantener una comunicación constante. Esos son los peores. Este último grupo lo ilustro con un ejemplo.

Hace mucho tiempo cometí el error de considerar a la amiga de una ex como mi mejor amiga; mientras mi ex y yo fuimos pareja, entre mi amiga y yo las cosas anduvieron más o menos el primer año. Pero luego empezaron los problemas. Un día le pregunté "Oye, no supe que habías estado lesionada y te habían incapacitado, ¿por qué no me llamaste?" A lo que me respondió "Es que no me gusta llamar a nadie". Resultó que llamó a una sola persona y esa persona le avisó a casi todos. Y digo "casi todos" porque yo me enteré mucho después. Cuando ya no tenía sentido ir a visitarla.

Esa lección (dolorosa por demás) me enseñó que el promedio de los bogotanos, en medio de su diplomática manera de hacer las cosas, no dicen de frente lo que sienten. Yo normalmente digo lo que siento, lo que me ha traído no pocos problemas, pero también me ha quitado de encima personas que ni me quitan ni me aportan. E incluso personas que me quitaron más de lo que me aportaron.

Hace mucho tiempo alguien me mostró el triángulo de la vida universitaria, el cual describía claramente cuál había sido mi decisión de vértices: sacrificar sueño por buenas notas y vida social. Hoy día no me arrepiento de esa decisión, porque la cantidad de relaciones interpersonales que establecí me entrenaron bastante para manejar otras más complejas. Y en esa escuela aprendí que, cuando una persona empieza a llenarse de peros y se le vuelven cotidianos, es porque de una forma "diplomática" está diciendo "no me joda más". Como el "lo siento pero es que no me gusta llamar a nadie (especialmente a ti, pinche pendejo)". Una palabra puta que jode todo.